1 mar 2009

¿Te quedas en casa?

Volvieron a encenderse las luces de la clase y se encontró con unos ojos curiosos que lo escudriñaban desde su izquierda.
-Hola Mini.-Saludó por fin Quique. La hora que habían pasado juntos transcurrió sin ningún comentario entre ellos, posiblemente por lo delicado del tema.
-Hola.
Mini seguía mirándolo, pasando de los ojos a las manos, callada y expectante ante cualquier movimiento. Quique realmente no entendía ese comportamiento porque normalmente el que se permitía la licencia de estar callado observando era él mismo, y sentirse el motor de la conversación era algo que le resultaba cuanto menos extraño.
-¿Cómo llevas el examen de mañana?-decidió empezar preguntando algo típico, aunque odiaba las disputas banales sobre quién había estudiado menos un exámen.
-Bien, la verdad que sólo me quedan por repasar los temas 4, 8, 15, 16...eh, espera que no me acuerdo.
-¿23 y 42? jajajajaja, claro, esos temas yo también me los he dejado un poco atrás, porque la verdad es que dudo mucho que los pregunten.
-Bueno, yo no estaría tan segura de que no los vayan a preguntar,¿eh? ¿Has visto el examen que pusieron hace 3 años? Fue muy complicado, no estoy segura si ahora mismo yo hubiera podido contestar bien todas las preguntas.
-Bueno Mini, pero se podía aprobar.
El gesto de ella se torció ligeramente.Volvía a adoptar esa postura callada y sus ojos seguían analizándole de nuevo. Tras un espacio de tiempo que a él le pareció infinito volvió a la conversación:
-Entonces,¿tú crees que lo llevas más o menos bien?-En la jerga estudiantil, preguntar directamente si uno llevaba bien un exámen era una tontería porque eran pocos los que, como Mini, no tenían reparos en decir la verdad.
-Sí, eso creo.
-¿Qué te parece si hoy también hacemos tarde de estudio? Podríamos repasar juntos y resolver dudas de última hora.
-Pero Mini, hoy la biblioteca y la sala de estudio va a estar llenísima de gente, y sabes que antes de un exámen no es lo que más me gusta.-Quique ya había tenido tiempo de hablar con sus compañeros sobre sus pequeñas fobias sociales, que aunque tenían poco de limitantes, alteraban un poco sus nervios.
-Claro que lo sé, por eso había pensado que fuéramos a mi casa. Mis padres están fuera hasta el lunes, así que estudiaríamos de maravilla.
El corazón de Quique de repente empezó a bombear tan fuerte que por un momento sus latidos fueron el único sonido que registraba su cerebro.



Pasar la tarde a solas con Mini en un ambiente que no fuera el de la biblioteca era algo absolutamente inusual. Su mente fue invadida por cientos de imágenes, desde las más castas a las más subidas de tono. Con sólo decírselo ya estaba experimentando escalofríos por todo el cuerpo, pero su cabeza le recordaba que la invitación era para estudiar...¿Quién iba a poder estudiar¿ Tampoco quería perder la ocasión de estar con ella esa tarde...

-Bueno Quique, entonces...¿te quedas en casa?

4 comentarios:

Almendra Puck dijo...

Aaaaaaaah!!!! Oh my God!!! Por favor, la continuación ya... Me encanta esta pasión compartida, yo tb me estoy imaginando lo peor! jajajaja

Charada dijo...

jajajjaja, el video de los latidos no podíia faltar...y erika???ya se ha ido??;-)

quantum leap dijo...

jajajajaja Me encantaa Ya llega la hora. Me gusta que esto de repente se convierta en una novela tipo crepúsculo xD No puede faltar el sexo en un gran libro. he dicho xDDD

The B dijo...

JAJAJAJA, los temas que le faltaban por repasar son los temas que caen seguro!!!! Es el Destino, está escrito y si no que se lo digan a JJ. Abrams.
Quique, venga ya! Yo me iba del tirón a estudiar con Mini, pase lo que pase con el examen, esas oportunidades no se dejan pasar.


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