25 oct 2009

"tú la letra y yo la música"


¿Qué va primero, la música o la letra?

Cuando le pregunté esto a Almendra Puck, le hizo gracia. Yo no sabía si era porque era algo ridículo o porque nunca lo había pensado seriamente.

Yo (una novata en esto del mundo musical) me lo planteé cuando, mientras iba en el autobús, fantaseaba con la idea de componer canciones para nuestro grupo médico.

Primero intenté pensar en el tipo de música que querríamos hacer. Tuve en cuenta que habría una guitarra, un piano y cero batería, y no olvidé que los gustos musicales no eran exactamente iguales...En fin, que no tenía ni idea de por dónde saldría el experimento de unirnos para crear.

Después intenté dejarme llevar por melodías de mi cabeza, pero todo lo que se me iba ocurriendo terminaba siendo monótono, o como alguna canción ya creada. Y es que, querido lector, hay gente que piensa que todo ya está hecho.

Dejando de lado la melodía, probé por pensar algo que contar en una canción. Me sumergí entre mis pensamientos más profundos, paseé delante de deseos, miedos, alegrías y penas. Vale, habría material pero, ¿cómo voy a escribir sobre algo tan íntimo? Revelar algo así para componer una canción con "sustancia" supone destapar mi interior,y yo soy bastante pudorosa. No me va eso de ir desnuda por ahí enseñando lo que pienso o siento a todo el mundo. ¡Ni siquiera creo que yo fuese capaz de ir un día de ensayo con un papelito y leérselo a mis compañeras!

Desolada, me puse a pensar en la última opción...dejarles la carga creativa a ellas.

Por supuesto que me gustaría contribuir, pero mis nulos conocimientos musicales y mi terror a abrir el baúl de los recuerdos va a hacer que tenga que pasar un tiempo antes de que pueda hacerlo.


Con un poco de suerte, la espera valdrá la pena.





23 oct 2009

molinillos

-¿Pero quién eres ahora?-preguntó el BudaDorado con intriga
-Creo que dentro de poco lo decidiré. Tengo claro que el nombre que he estado usando estos últimos años no acompaña este momento de mi vida. Necesito tener más claro el rumbo de los acontecimientos para poder escoger con seguridad...-contestó la directora de Aire con la mirada perdida más allá de los muros de su escuela.


-Eh, directora, ¿entonces hacia qué puerta giratoria vamos?-interrumpió Naldo un poco desesperado por estos silencios misteriosos.
-Vamos a la principal. Si no están allí aprovecharemos para bloquearla.

Bajaron las escaleras en fila india. Delante las directoras, y detrás los asombrados alumnos. De vez en cuando ellos notaban cómo la directora de Aire se giraba, le comentaba algo al Buda, y ella se reía. A ojos de Mini era obvio que estaba informándola del momento en el que se conocieron escondidos en el aula.
Además de cuchichear con el Buda, la directora de Aire movía alegremente las manos, para que las corrientes desplazaran los niveles de manera que ellos pudieran hacer su recorido hasta la planta baja dando el menor número de rodeos posibles. Esto de tener el viento a tu merced era una gran ventaja para moverte fácilmente en esta torre tan peculiar.

Por fin llegaron a la planta baja. Una gran estancia diáfana, con grandes cristaleras en lugar de paredes. La entrada sólo constituía uno más de los numerosos elementos móviles que se encontraban en aquel nivel. Láminas gigantescas del cuerpo humano colgaban del techo, y mientras se movían iban desvelando capas más profundas, como si de una disección anatómica se tratase. Molinillos por doquier, que al girar mostraban los pasos del ciclo de Krebs o de la célula, con sus mitosis y meiosis...


Decidieron esperar allí un tiempo prudencial antes de bloquear la puerta principal de la escuela.


Entre tanto movimiento Mini y Naldo, que estaban maravillados con cada detalle, no advirtieron cómo un movimiento más se sumaba a ese extraño baile.



La puerta había comenzado a girar...








14 oct 2009

dias grandes

Hoy es un gran día.

Sí, querido lector. Aunque tú pienses que mi vida es un conjunto de hechos carentes de importancia tras otro, de vez en cuando hay acontecimientos que se asoman por la puerta de mi habitación y me dicen "Budita, agárrate que vienen curvas", y yo me agarro a las sábanas de mi cama y dejo que mi cabeza vuele preparando esos grandes acontecimientos con mis queridos "¿y si...?"

Pues hoy, como iba diciendo, es un gran día.¿Por qué? Muy fácil. Voy a hacerme una bonita foto que me acompañará el resto de mi vida, y mejor aún, el resto de la vida de unas 300 personas más (compi arriba, compi abajo...). La foto de la orla. TAN TAN TANNNNNNN

Y es que hablar de una orla me recuerda irremediablemente a los interminables ratos que pasaba sobre la camilla de mi querido pediatra (sí, ese mismo al que sigo acudiendo, pero porque altruistamente acompaño a mis sobrinos...¡no pienses mal querido lector!), y que los pasaba buscando sin cesar a mi idolatrado médico. Y nunca llegaba a encontrarlo porque su exploración del oído derecho terminaba rápidamente (por eso tenía la cara girada contra mi voluntad hacia la pared), hasta que crecí un poco y decidí buscarlo por orden alfabético (porque la verdad que desde los 25 añitos el pobre hombre había cambiado algo).

Otro momento que me viene a la mente es la preparación del anuario de mi colegio. Bueno, el oficial y alternativo.

El oficial fue el que mi colegio contrató con unos señores. Todos nos hacíamos la foto pero sólo pagaban los interesados en llevarse una a casa. Yo me hice la foto y dije "me paso al lado oscuro"...Eso significaba que optaba por invertir mi dinerillo en un bonito anuario estupendo que hizo mi compi B (http://www.thebertcave.blogspot.com/), y la verdad lo hizo estupendamente. Quedó tan bien porque todos pusimos un poquito de nuestra parte. Además de sentirlo como un proyecto común en el que todos más o menos estábamos implicados, fue impulsado con buena parte de la energía de B, a la que ya se le veía venir su futuro en la publicidad con su aplastante iniciativa y particular creatividad. Las fotos de aquella época fueron, tengo que admitirlo, de lo peor del anuario, y es que el BudaDorado dentro de los muros del colegio pasaba tres pueblos de su imagen. Pero era pasable, oye!!!



De modo que así estoy ahora, pensando qué sombra elegir o si usar rulos para el gran día.




Y digo yo, si así estoy hoy,¡¿¿cómo estaré el día de mi boda??!


No sé qué mosca nos habrá picado últimamente a mis compis bloggeras pero no creo que sea una casualidad que hace unos meses Almendra y yo nos confesáramos que habíamos estado mirando trajes de novia por internet, y que hace más bien poco, con el inocente fin de hacer tiempo en la biblioteca de la facultad, Charada y yo ideáramos el anillo de pedida perfecto.
Que nadie se agobie, que yo no tengo prisas.


Tranquilidad.


Pero es que una empieza con la historieta del "y si.." o el clásico "si hipotéticamente", y se plantea mañana o tarde, muchos o pocos invitados, recogido alto o bajo, dónde le gustaría celebrarlo, quién sería el padrino, flamenquito o violines de fondo...y una se agobia. Y al final saca conclusiones tan dispares como no precipitarse e ir planeando todo con antelación.

Con lo de los planes...que sean vagos y amplios. Simples pautas. Por ejemplo sé que con un bonito solitario como éste me conformaría.




Que con un palabra de honor no me veo, por muy de moda que estén (y mira que esta foto tan Audrey de Rosa Clará me encanta)



Que los escotes muy pronunciados son para la noche de boda, no para que los disfrute el cura(me encanta también, pero creo que le intuyo un pezón)




Y que más importante que el traje, las fotos, el monaguillo y los puros, está lo que viene después...y es que antes de una buena boda prefiero un buen matrimonio.


pd.Me ha quedado muy bucólica pastoril esta conclusión, pero es mi blog y hago con él lo que me da la gana.

pd2.Si tengo dinero me compro uno de estos de mi amigo Elie(compartido por la Obregón¬¬) aunque ya vería qué hago con tanto encaje, que seguro que me engancho con algo.


pd3.Oye, ¿te imaginas que al final tanto pensar y ni me caso? Siempre pordé ir a bodas ajenas y buscar momentos como estos para quedarme satisfecha!


4 oct 2009

No soy ella

-No, me temo que os equivocáis. No soy, fui-contestó la directora un poco molesta todavía por haberlos encontrado a escondidas en una de sus aulas.
Naldo y Mini estudiaron su aspecto. El Buda les había hablado de ella en su juventud, cuando descubrieron sus respectivos dones. Ahora se enontraban frente a una mujer con un largo cabello castaño, que parecía constantemente en movimiento, a cámara lenta, aunque ella no estuviera moviéndose en absoluto. Mini pensó que podía ser parte de su don, que tras tantos años conviviendo con él, se manifestaba involuntariamente.
-¿Fue?
-Sí,fui-respondió sin inmutarse
-Y ahora,¿quién es?-preguntó Naldo lo más educadamente que pudo
-Mmmmmm...Hoy no lo sé. Se avecinan cambios-dijo con la mirada perdida en el infinito.-Y muy profundos, que nos afectarán a todos. Está en nuestra mano hacer que el destino se escriba a nuestro favor...
Siguió hablando cada vez más perdida en sus cavilaciones. Mini y Naldo no podían evitar sentirse algo incómodos con ella. Parecía ausente, y ellos tenían problemas serios aquí y ahora. No se decidían a interrumpirla de su trance.
...

-¿Y el Buda?
-La perdimos de vista mientras le buscábamos a usted. Fue por una ráfaga que movió...
-Haberlo dicho antes-dijo interrumpiéndoles-A ver si hay suerte...
La directora de Aire giró la mano derecha levemente, en un movimiento delicado de pronación-supinación, y enotnces una fuerza tremenda del exterior movió exclusivamente el nivel en que se encontraban los 3, acoplándose perfectamente la puerta del aula donde habían estado escondidos con unas escaleras que comunicaban con el nivel superior.
Antes de que hubiera pasado un minuto, oyeron unos pasos que bajaban ligeros por los escalones.

La figura del BudaDorado apareció por la puerta del aula (ahora de las escaleras), y se iluminó al ver a la Directora de Aire. Avanzó a grandes pasos y se dieron un fuerte abrazo. Mini y Naldo apenas oyeron lo que se dijeron entre ellas. Sabían que había pasado mucho tiempo desde la última vez que se vieron. Aguzando su oído para poder escuchar sus palabras de reencuentro.
Algo como "siento mucho lo de Roxana" o "¿pero cuándo volviste a dirección?" fueron algunas de las cosillas que lograron entenderles. Al momento, las dos volvieron hacia ellos. La imagen era realmente espectacular. Dos grandes directoras frente a Mini y Naldo, esperando que ellos, unos jóvenes inexpertos, es ayudaran a parar a los enemigos de la Sanación.
-Se llaman Mini y Naldo. Son buenos chicos y bastante valientes-le explicó el Buda a la directora de Aire-Falta uno, Quique. Se quedó al otro lado de la puerta giratoria y te la bloqueé. Estaba un Caballero de la Fusta al otro lado.
-Pobre, ¿no habéis encontrado ningún miembro?-dijo impasible
-No, tengo una corazonada, y espero que sea así. Sería lo único bueno que le podría pasar al chico ahora mismo.
-¿Otra escuela?
-Sí. Con un poco de suerte habrá dado con Charada o con Almendra-especificó el Buda.
-Pues entonces no perdamos más tiempo aquí parados. Vendrán a buscarnos aquí. Todavía queda la entrada principal abierta y la de mi despacho.
-¿A cuál vamos Srta Tulp?

-Buda, hace mucho que dejé de ser ella.



1 oct 2009

murmullos

-¡Agárrate Mini!
-¡Naldo, no veo al BudaDorado!¡La hemos perdido!-gritó sofocada.
-Sí, se ha quedado en el piso superior mientras se movían los niveles. Ahora estas escaleras ya no llevan al lugar donde se dirigía ella.
-Oh, Naldo, esto es terrible. Lo que nos faltaba.
-No perdamos la calma. Vamos a bajar y a buscar otras escaleras que nos lleven por el buen camino.
-¿Y si nos perdemos?-preguntó angustiada-Peor aún,¿y si nos encontramos a un Caballero de la Fusta?
Naldo frunció el ceño. No había sopesado esa opción. Si un Caballero ya había irrumpido en un lugar secreto de Fuego,¿qué le detendría para llegar a Aire? De hecho habían venido para alertar a la Srta Tulp de ese incidente, pero no para enfrentarse solo a unos asesinos...Bueno, en realidad no estaba solo. Mini lo acompañaba y no podía dejar que nada malo le ocurriese a ella.¡Jamás!
-Tranquila. No va a pasarnos nada-Naldo se limitaba a decir las palabras que ambos querían escuchar-Con un poco de suerte encontraremos rápido al Buda y todo volverá a nuestra "caótica normalidad".
Ambos sonrieron. Naldo le tendió la mano y bajaron por las escaleras que ahora no les interesaban, hasta llegar al nivel inferior.
Mini seguía temblorosa, pero una vez recuperado el aliento volvió a correr. Sentía cómo bombeaba sangre su corazón, le quemaban los músculos, y a los dos minutos de recorrido, un pinchazo en el costado izquierdo. Estaba para el arrastre y se lo hizo saber a su amigo.
-Naldo, por favor, para. No puedo más.
-¡Pero tenemos que encontrar al Buda!
-Por favor,¡me duele al respirar!-acompañó esta frase con un quejido-¿Por qué no lo enfocamos de otra manera?Vamos a usar un poco la cabeza, antes de que se nos pase algo y demos vueltas como tontos.
A Naldo no le gustó demasiado ese comentario. Con ella se sentía claramente inferior intelectualmente, y le parecía algo que ella se empeñaba en evidenciar constantemente. Siempre tenía una idea mejor o la solución perfecta para cada cosa. Si se hubiera tratado de otra persona, con el simple hecho de no volver a acercarse a él, Naldo se habría dado por satisfecho, pero alejarse de Mini le reslultaba más doloroso que verse humillado una y otra vez.
-Bueno,¿y qué propones tú?
-Que averigüemos dónde estamos nosotros y deduzcamos cúal fue la dirección que escogió el Buda.
-¿Y cómo piensas hacer eso?
-Tomando como referencia el paisaje, obvio. Se han movido varios niveles del edificio, pero el paisaje, nuestro punto de referencia, sigue en su sitio. Sólo tenemos que llegar al lugar exacto donde nos encontrábamos antes de que viniera la ráfaga.
-¡¿Cómo te puedes acordar del lugar exacto?!
-No lo sé, simplemente me acuerdo.
-Vale, lo que tú digas...Busquemos el lugar.

Mini y Naldo andaron y andaron mirando hacia los grandes ventanales de la Escuela, intentando econtrar el punto exacto.
De repente oyeron algo a lo lejos...Unos pasos...Un murmullo.
Mini agarró fuertemente el brazo de Naldo. Los dos sentían que alguien se acercaba, e iba hablando. Se miraron. Si era un Caballero de la Fusta de Cuero, estaban perdidos.

Los murmullos fueron definiéndose poco a poco.
Extrañados, comprobaron que era una voz de mujer. ¿Había "Caballeros mujeres"?¿Sería el Buda que había ido a buscarles?¿Estaba sola?

Se metieron en un aula vacía, que tenían al lado. Se quedaron detrás de la puerta, esperando a que pasara esa mujer y averiguar quién era. Aguantaron la respiración cuando la figura pasó delante de ellos. Pudieron escucharla claramente:
-Ya lo veía venir. No en vano soy clarividente...Si es que nadie me hace caso...Bueno, vale, esto no se lo había dicho a nadie, pero seguro que si lo hubiera dicho me habrían tachado de macabra o algo así. Qué más me da, el caso es que tenía razón. Pobre Roxana, asesinada por esos canallas...
Cuando escucharon esto, Naldo y Quique decidieron salir del aula, estaba claro que esa mujer estaba de su bando.
Lo hicieron atropelladamente y con bastante ruido, así que la mujer se giró. Tal y como sospecharon, se encontraba ella sola en el pasillo, así que lo que oyeron fueron sus cavilaciones mientras recorría la escuela

-¿Quiénes sois vosotros?-preguntó asombrada.
-Somos alumnos de Fuego. Hemos venido con nuestra directora.
-¿El Buda está aquí?¿por qué?¿Y qué hacíais escondidos en ese aula? Que sepáis que he echado a todo el mundo de Aire no para que vosotros podáis hacer manitas sin que nadie os moleste...¡Cuánta tensión sexual no resuelta por favor!

Mini y Naldo se pusieron rojísimos.

-¿Los ha echado usted?-acertó a decir Naldo a pesar de que seguía rojo como un tomate-¿es usted la Srta Tulp?




FEEDJIT Live Traffic Map