El lugar al que habían llegado, donde las fundadoras creían que sería más seguro aparecer, no era ni más ni menos que una pecera gigante.
Asombrados, seguían el camino de cada criatura marina que se acercaba al cristal de la sala alargada. Los rayos de luz que se abrían camino desde la superficie teñían de vivos colores a los curiosos pececillos que se acercaban a estudiar a los alumnos en el interior. Era como el mundo al revés.
Un gritito de Mini hizo saber que sobre sus cabezas pasaba una enorme medusa con tentáculos de 6 metros. Después de asegurarse de que su vida no corría peligro, Mini cayó en la cuenta de que esta sala tenía sólo la puerta que habían utilizado.
-Perdone Buda,¿éxactamente dónde estamos?
-¿Te refieres a dónde geográficamente?
-No, intuyo que en el río donde está sumergida la escuela de Agua. Más bien me refería a qué es este lugar, y por qué no veo ningún acceso a la escuela a través de la puerta giratoria.
-Que observadora-apuntó Almendra
-Las chicas siempre lo son-concluyó Srta Tulp
-Verás Mini, el Pez es el observatorio privado de Charada. Aquí llevaba a cabo muchos de sus estudios sobre Sanación, y realizó algún que otro descubrimiento acerca de su don. En realidad estamos muy cerca de su escuela, pero para no ser interrumpida, esta sala no tiene ningún puente con ella.
-Tenéis que entender que a la pobre Charada-siguió la Srta Tulp-tooodo el mundo la interrumpía cuando empezaba a concentrarse, y como su propia naturaleza le impedía decirle a aquellos que la importunaban que la dejaran en paz, decidió tomar una medida drástica para no sentirse mal con nadie al decirles que no podía atenderlos. Creó esta pecera para aislarse en los momentos que verdaderamente necesitaba estar sin interrupciones.
-¿Pero cómo hacía para venir aquí?-quiso saber Naldo
-Pues obviamente usando la puerta, como nosotros-contestó Almendra Puck
-Pero entonces podría venir cualquiera pulsando el botón-añadió Quique
-No-dijo el Buda-el simbolito del Pez naranja sólo está en las puertas privadas de las escuelas para que nosotras lo usemos. Es un poco más complicado, porque ni siquiera Charada tiene un botón de esos en su escuela para que nadie venga a su antojo.
Los 3 amigos estaban absolutamente perdidos. Cuántos líos por unpoquito de privacidad.
-Lo que Charada hacía era simplemente cruzar al otro lado de la puerta.
-¿¡Quééé!?
-¡Pero si al otro lado sólo hay agua!
-Jajajajaja.¿Y cuál es el don de Charada?-repuso Almendra entre carcajadas-Ella es la más indicada para hacer esas locuras.
-El secreto es que para venir aquí ella salía por la puerta principal, y en vez de dar dos vueltas y elegir un destino en el panel (como tiene que hacerlo el resto para salir a la superficie), simplemente cruzaba al otro lado, donde le esperaba una burbuja de aire.
-¿Cómooooo?

-Sí. Y una vez dentro la burbuja te lleva automáticamente al Pez. Incluso tiene un sistema de seguridad, por si alguien por error llega hasta la burbuja-les informaba la Srta Tulp-generalmente esa persona se asustará y moverá, tocando la burbuja que, para su sorpresa, no se explotará, sino que subirá a la superficie, desviándolo de su camino auténtico.
-Por esa razón tenéis que tener las manos bien pegaditas al cuerpo.
-Que fuerte me parece-dijo Naldo-¿Y nadie ha sospechado nunca nada?
-Nadie
-Nunca
-¡Nada!
Las 3 direcotras se rieron, quizás regodeándose en su infinito ingenio, o tal vez recordando viejos tiempos en los que la construcción de sus escuelas las tenía enfrascadas hasta altas horas de la noche.
Después de explicarles el cómo y por qué de las burbujas, las fundadoras volvieron a ponerse serias. Comentaron con sus alumnos la necesidad de ir con cuidado a inspeccionar la escuela. Desde ese observatorio veían a lo lejos que Agua seguía intacta. Al menos desde fuera no parecía que hubiese habido ningún ataque externo, pero desde que las burbujas les dejaran dentro del recinto tenían que adoptar la postura de "alerta máxima" que tanto se molestaba en promocionar Almendra. Después irían en busca de Charada, y saldrían de allí.
Todos parecían estar de acuerdo, pero bastante asustados. Las burbujas permitían llevar a 2 ocupantes en su interior, así que casi sin planear se hicieron 3 grupos, para que cada estudiante estuviera bajo la protección de una sanadora.
Las parejas fueron:
Almendra y Mini
Srta Tulp y Naldo
Buda y Quique






