Para qué engañarnos, he abandonado un poquito el blog.
La emoción que nacía al ir acercándome al núcleo de la historieta de sanación, fue disipándose en el mismo momento que empecé a sentir la presión.¿Y si no le gustaba a nadie el nudo?¿y si ni siquiera me gustaba a mí? Esto, sumado a que en Semana Santa salí más de lo que tenía previsto, me hizo separarme del débil hilo que me sujetaba a mi vida bloggera.
Y luego vinieron exámenes y Feria, y cada vez veía más lejos eso de actualizar.
Cómo no, me sentía tremendamente culpable por buscar otras cositas para llenar mi tiempo, como sumergirme en libros autobuseros, o aprovechar cualquier minuto para ponerme en contacto con el CostaleroEnmascarado(que ahora que no tiene que ponerse su costal y ha vuelto a la vida pública, estoy dando saltitos de alegría todo el rato).
¿Y por qué actualizo ahora? Sencillamente porque mañana es mi cumpleaños. Sí, querido lector, soy así de narcisista, y actualizo en mi honor. JAJAJAJA
Me gustaba la idea de despedirme de mis 2 patitos vía blog, y de hacer recuento personal, además de avisaros sobre el próximo regreso sin fecha fija...
¿Cómo ha sido este último año?
Pues el CostaleroEnmascarado ocupa gran parte de mi pensamiento retrospectivo. Esto dice poco de mí y mucho de él, pero es tan mono y me lo paso tan bien que resulta increíble que todo vaya a mejor. Me ha ayudado a ver cosas nuevas, e incluso las ha compartido conmigo a pesar de mostrarme un poco reacia. Me gusta pensar que yo he hecho lo mismo y ha salido bien :)
Me he visto (objeticamente, lo reconozco) siendo una pesada,"dominantona", pegajosa, e incluso celosa! y ya sólo por eso merece la pena seguir descubriendo cosas que ni siquiera sabía que podía ser.
Por el lado de amistades, se ha unido a mi grupo la maravillosa Srta. Tulp. No habría creído hace 3 años, cuando repasaba con una amiga (que estaba en mi clase en esa época, qué pequeño es el mundo) el 2º parcial de bioquímica en voz alta (el tema de inmunoglobulinas?), mientras nosotras la escuchábamos maravilladas, que esa misma chica me enseñaría el gran éxito de "chúpala, chúpala" o se pondría a buscar conmigo significados alternativos obscenos a las cosas más inocentes con el único fin de escandalizar a la pequeña Charada. Gran descubrimiento, definitivamente.
Ay, Charadita y Almendra siguen perennes en mi corazón, más allá de lo estudiantil, siento que comparto con ellas algo especial. Busco sus miradas cómplices en la biblioteca en cada comentario que hago (porque en clase ya es menos frecuente), y me agobia pensar que en dos años se acabe nuestra idílica relación por culpa del trabajito que hemos elegido hacer.Ayssssss.
Bueno, a parte del curso (que me va sorprendentemente bien) y el coro (que ha perdido un poco de fuelle desde la gran Theodora) creo que no voy a rememorar nada más, principalmente porque ya me he cansado de escribir por hoy. Sí, querido lector, en la vagancia se ve que no voy a cambiar con los 23 años.
Muy cordialmente, me despido de ustedes y de mis 2 patitos...
Hasta la próxima entrada ;)