No recuerdo nuestra última conversación.
Quizás me dejaste o yo te perdí,
eso no lo sé.
Me duele encontrar por la calle a alguien que me recuerda a ti,
y recordar la ilusión que me hacía verte sin esperarlo,
sabiendo que ya no va apasar.
No recuerdo tu último abrazo.
Aún no entiendo por qué sueño que vuelves,
hablamos, tú te alegras por mí
y yo me enfado un poquitito por haberte marchado.
Pero siempre se me pasa porque otra vez estás aquí.
Quizás debí haberme despedido como Dios manda,
pero creí que era mejor así.
Quizás por eso creo que puedes volver a venir.
No recuerdo el último beso, ni el último "te quiero".
El tiempo ha puesto un velo sobre los recuerdos
y cada vez caen más y más profundo en mi subconsciente;
porque, están ahí, ¿verdad?
Sí, tienen que estar.
No me pueden abandonar.
De vez en cuando me sumerjo entre todas tus cosas que todavía están conmigo.
Me dejo mecer por la corriente de sentimientos que se agolpan, dejándome a duras penas respirar sin que duela. Es mi pequeña terapia de choque, a ver si te logro despedir.
Quizás no lo logre, quizás simplemente sea así.
La leche de la vaca no te gusta
Hace 7 años



3 comentarios:
oh!!!sabes que es tu entrada más bonita??????????me ha encantado!!
Jo, yo que llevo toda la semana retrasando la lectura de tu actualización y ahora descubro que es preciosa. Aunque bueno, era para disfrutarla mejor, y lo he hecho.
Me ha encantado, mis felicitaciones :)
Pero qué bonito
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