-Marchando -dijo el camarero, e inmediatamente se dio la vuelta, dejando a Mini y a Naldo con la palabra en la boca.
- ¿Infusión de muérdago? preguntó Naldo extrañado.-Sólo se lo he oído pedir a mi tía abuela cuando va a llover porque le duelen las rodillas...qué raro eres.-concluyó, con una media sonrisa.
-No, raro no. Para nada.-contestó rápidamente Quique.
Ahora se sentía analizado por sus dos compañeros. Perfecto. Odiaba cómo la gente se ponía a observarle. Precisamente se había pedido la infusión de muérdago para tranquilizarse un poco, porque estas situaciones le ponían realmente nervioso. Cada palabra meditada en su cabeza 2 ó 3 veces se le trababa en la lengua justo antes de salir, mientras el corazón le latía tan fuerte que parecía que le movía la cabeza (aunque sólo lo notaba él) y esto no hacía más que empeorar el mal rato que estaba pasando.
-Es una bebida que se toma en mi familia desde siempre -empezó a hablar lentamente, para no trastabillarse - y además me gusta tomármela antes de ir a prácticas porque estoy más tranquilo delante de los pacientes.
Sí, era una buena excusa...En realidad muchas veces hacía eso porque pensaba que a los pacientes lo que menos les gustará es ver a un niño atacado perdido mientras le explora. Pero hoy no era el caso; la misión de hoy era mantener su corazón y su tensión bajo control antes de que la presión de los nuevos acabara por provocarle un infarto...Qué mal rato estaba pasando.
-Claro, qué buena idea -repuso Mini. -Si me hace caso el camarero le pediré una infusión para mí también.
Naldo no hacía más que muecas extrañas con la cara, y terminó llevando los ojos al cielo con un suspiro.
Cuando los 3 estuvieron servidos, se dirigieron a la única mesa que tenía 4 asientos libres (uno reservado para las carpetas, abrigos, etc). Allí Mini arrancó el papelito que venía en la bolsita de muérdago y empezó a leer:
-"El muérdago o viscum album es una planta semiparásita de tallos articulados y siempre verdes. Tiene flores masculinas y femeninas y da unas bayas, primero verdes y blancas al madurar, que no son comestibles y que maduran a finales del otoño. Es cardiotónica e hipotensora....Por eso nos la tomamos Naldo -añadió Mini, sin necesidad de levantar los ojos del pequeño papelito.- también es eficaz para el tratamiento del glaucoma o desprendimiento de retina (si es por causas circulatorias), el zumbido de oídos y la enfermedad de Menière. También tiene propiedades antiepilépticas y antirreuméticas"
Mini hizo una pausa. Comprobó cómo Quique la miraba atentamente mientras se llevaba a los labios su infusión de muérdago, mientras que Naldo estaba concentrado en remover su zumo de naranja...le dio la vuelta al papelito y siguió leyendo:
"El muérdago era sagrado para los druidas, un bien para todo mal, físico o mágico. Se le atribuía el poder de proteger y curar de forma mágica. Era además considerado un símbolo de paz y un poderoso amuleto protector, además del símbolo de la masculinidad, como contraposición al acebo, que era el símbolo de la femineidad. Según una antigua superstición, se colgaba sobre las cunas de los niños, para evitar que las hadas los robasen y los sustituyeran por otros. Hay leyendas que dicen que sus poderes mágicos provienen porque fue creado como un elemento que no era del cielo ni de la tierra, ya que sus raíces no tocan nunca la tierra, pero tampoco se sostiene por sí mismo en el aire. De ahí la costumbre de recogerlo sin permitir que caiga al suelo, y de colgarlo del techo."
-Guau, eso sí es más interesante. Me encantan las historias antiguas de druidas- Naldo había levantado la cabeza y por fin volvía a participar en la conversación.
-Sí, a mi también me fascina- dijo Mini, fijando sus ojos en los de Naldo.
Esos 2 segundos de silencio fueron interrumpidos por Quique, que tras tantear varias veces en su mente cuándo sería el momento más oportuno para hablar y señalando el reloj les dijo que tenía que irse ya porque debía pasar primero a recoger el traje verde para las prácticas en el hospital, y se le estaba haciendo tarde.
Los 3 se levantaron de la mesa y salieron del Caldero Rogeliante.
El cielo había vuelto a cubrisrse
La leche de la vaca no te gusta
Hace 7 años



5 comentarios:
Pobre Quique, teme trastabillarse, jejejejeje. Qué guay, yo mañana me pienso pedir una infusión de muérdago en el caldero rogeliante antes de hacer el examen, a ver si eso me da suerte!
no se si estara abierto antes del examen..q clase d hora es las 8 d la mañana xa hacer 1 exam!?!?!?
se palpa la tension sexual en el ambiente...jajajajaja
jo, si estuviste atenta en las clases de orl y ojos!!!como te odio por plasmar tanta sabiduría en las entradas!!!
ohhhh!!!!que de sabiduriaaaaaaaa!!!!:)
sisisiis, se empieza a notar ya atraccion!!!!
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