Ayer terminé oficialmente mis prácticas de patología médica II.
El año pasado disfruté de unas prácticas largas y variadas, con buenos momentos,numerosas intervenciones, nervios, momentos a solas (tan temidos y deseados) con el paciente, e incuso 2 semanas finales "libres", porque el encargado de esa última etapa consideró que en un día vería todo lo que tenía que ver allí (sólo pruebas exploratorias). Esas fueron mis prácticas el año pasado, las cuales disfrúté personalmente, pero académicamente al parecer no, puesto que la calificación quedó traspapelada, casualmente como la de muchos de mis compañeros....
Este nuevo curso sufrí un shock: cambiaba de compañero de prácticas tras cuatro años de estabilidad estudiantil!!! Bueno, técnicamente, el curso pasado hubo un intercambio con uno de mis compis. Se fue una niña y vino un personaje sencillamente genial. Charada dice q le recuerda al padre del hijo de Juno, y con eso ya digo bastante! fue un cambio para muy muy bien. Pero ahora...se me caía el alma a los pies tan sólo de pensar que tendría que pasar 3 horas con mi nuevo compañero.No me imaginaba unas prácticas dinámicas NI divertidas ni nada...
Pero era lo que había, y finalmente el destino hizo que se pudiera venir a mi grupo una sempiterna compañera con la que me comunico más (ya sabes, lector ,que la comunicación y yo mantenemos un pulso curioso).
Entonces pasó una de las cosas más agradables que me podía ocurrir: encontré a mi médico. Cuando digo "mi médico" me refiero a ese guía espiritual que se ocupó amorosamente de 3 estudiantes perdidas entre ventrículos, temblores y ramas. Mi médico.
Él es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. ... jajaja broma, no es Platero, pero me me inspira la misma ternura!
En realidad es alto y delgado. Yo lo describí a mis allegados como "esbelto" pero también me hizo gracia eso de "espigado" que añadió mi nuevo acompañante. Poco después me enteré de que durante toda su vida había hecho deporte, ganó campeonatos de nosequé de España, y que tras un fin de semana de congreso (que pone 2 o 3 kg) tiene q volver el lunes al gimnasio, a quemar un poco los excesos.
Tiene nietos, y no le importa llevar corbatas de ositos amarillos, de Winnie de Pooh, o de lunaritos. Él lo vale, y se puede poner lo que quiera.
Es muy educado, y parece algo tímido. Se dirige a los pacientes con un cariñoso "amigo" cuando no recuerda su nombre, y los toca levemente en el hombro cuando se va a despedir de ellos. Parece que ese pequeño contacto físico le cuesta... ya lo dije, algo tímido.
Escucha generalmente a los familiares, y al paciente lo deja en un segundo plano a la hora de hacer la historia/evolución. Este hecho al principio me asombró, porque la atención al paciente es clave para disponer de todos los detalles...pero al fin y al cabo estábamos en el área de neurología, y muchos de los que están allí, tienen la cabeza más allá...
Él personalmente se encargaba de nosotras. No estuvimos solas en ningún momento, siempre añadiendo datos y anécdotas de cada patología nueva que veíamos. Muy posiblemente, al mirarnos sabía al instante que nuestras miradas eran transparentes porque detrás de la retina no teníamos más que ideas vagas y poco consistentes de neurología, así que pacientemente nos inundaba de nuevo con información clínica crucial y estadísticas que deberíamos recordar.
Por fin supe cómo hacer una exploración neurológica completa (cuántos pares craneales y reflejos a explorar!) y buscar análisis e imágenes en el ordenador. Y todo esto bajo su ala ahuecada de mamá-gallina. Lo mejor fueron sin duda las historias dictadas. Eso...no tiene precio.
Voy a ir terminando ya, porque va a parecer que me enamoré de él. Tengo más cosas que contar, más anécdotas e impresiones , pero quizás lo deje para otro día.
Sólo quiero terminar diciendo que el último día de prácticas se acercó a nosotros el jefe de la asignatura, pidiendo nuestra calificación. Le hizo salir un momento de la habitación para tener mayor privacidad, pero al volver mi médico dijo ....."MÁXIMA CALIFICACIÓN, a las 3!"
Si ya lo tenía idolatrado, va a ser difícil que ahora o bajen alguien del altar que le he construido!
La leche de la vaca no te gusta
Hace 7 años



3 comentarios:
se te ha olvidado decir que os daba dos días libres a la semana!! jajaja. qué suerte, el mío tb era bueno pero no sé si le diría al jefe eso de "máxima puntuación"... espero q sí, xq yo tb le tenía construido un altarcito :S
jajajaja Me parto. El mío dijo que nos había calificado adecuadamente :S A saber qué siginifica eso...
q miedito,..weno, el tuyo lo tuve el año pasado y a mi m puso un 2, aunq no le llegara a aznar.es wena gente y se suele portar bien!!!!asi q no t preocupes q seguro q le has molado.
almendra, x supuesto, llas practicas d hora y cuarto y los dias libres tambien ayudaban..jejej
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