Qué pasaría por la cabeza de los padres de Naldo cuando, el día de su nacimiento, decidieron de mutuo acuerdo ponerle de nombre Ronaldo Wenceslao.
Con el primer nombre había aprendido a vivir, porque la fama de los jugadores de fútbol brasileños le daban un toque muy sofisticado...pero el segundo nombre era un secreto inconfesable. Le explicaron desde pequeñito que debía sentirse orgulloso porque San Wenceslao era el patron de la República Checa, de donde eran sus abuelos maternos, y era como una seña de identidad. Él no necesitaba cosas de esas, porque ya tenía unos rasgos muy poco españoles y bastante exóticos que describían a la perfección sus orígenes. Por mucho que se esforzara en ocultar su segundo nombre, su sangre le delataba.
Era extranjero. Oficialmente no, pero él lo sentía así. Nunca sintió apego por el lugar que debía haber considerado como sus raíces...Naldo era un ciudadano del Mundo. Este concepto le llevaría a establecer un tipo de relaciones bastante peculiar, que quizás en otro día podamos profundizar.
Como dije el primer día, Naldo es compañero de Mini y de Quique.
Él entró en 2*, y vaya comienzos que tuvo. A la semana de empezar en Sanación ya estaba reculando. Le atormentaba la decisión que hizo de respecto a sus estudios, porque se vio absolutamente sobrepasado por las expectativas. El primer día, aquel en el que todos los alumnos van como flanes a la espera de lo que será su futuro durante los próximos 5 años, los orientadores se mofaron de los novatos, dramatizando sobre la dificutad y dedicación que exigían estar en Sanación.
Se agobió. Estuvo a un paso de dejarlo, pero la presión de no defraudar a todos aquellos que le apoyaban no le dejó salir corriendo hacia la salida más fácil. Se dijo a sí mismo que lo intentaría poco a poco, y que con un poco de suerte podría avanzar.
Suerte fue lo que tuvo en el primer exámen. Todavía hoy recuerda perfectamente (cn algo de pena)que ya en su primer exámen copió. No es que copiara todo el exámen, que no tuviera ni idea. Al contrario, él mismo se sorprendió cuando al leer las preguntas las podía responder con más o menos soltura,desarrollando un poco por aquí, estirando un poco por allá...pro la pregunta número 3 le dejó desconcertado. ¿Qué quería exactamente el profesor que le pusiera? Le daba vueltas y más vueltas y no podía avanzar, se había bloqueado.
Entonces miró asu compañero que estaba sentado en la fila de delante, 2 asientos hacia la izquierda. Aunque no lo habría visto en ocasiones normales porque era un chico diestro que se tapaba al escribir, había dejado sin querer un hueco desde donde se veía perfectamente lo que ponía en su papel. ¡Bendito ángulo! Naldo ahora estaba viendo con absoluta claridad un pequeño dibujito, en esquema que resumía lo que le preguntaban en la pregunta 3. ¡Qué bien! Ya sabía qué necesitaba poner.El esquema había sido en su mente como una bombilla que iluminaba cada rincón, poniendo a su alcance tooooodo lo que había estudiado ese domingo que tanto le había cundido.
Pero, no se equivocará,no? Y si el compañero estaba tan perdido como él y había pintado lo primero que se le había ocurrido? Bueno, ya quedaba poco tiempo para terminar el exámen y no tenía tiempo para dudas. Naldo puso lo que pudo y entregó su exámen.
Cuando vió su primera nota, sintió una mezcla de alegría y tristeza. Alegría obviamente poruqe lo había aprobado, con buena nota incluso, pero el punto amargo lo ponía ese momento de debilidad que no le dejaba disfrutar plenamente del éxito. Saber que había copiado le hería en su orgullo, y le hacía sentir un farsante. Quizás no se merecía ser un sanador. Quizás tendría que dejarle su puesto a alguien que fuera más honesto...Quizás sí,pero ahora ya había pasado su primera prueba y todos estaban muy contentos con él, así que podría pasar un poco más de tiempo en Sanación, que parecía que no le iba a ir tan mal como esperaba.
....en la próxima entrada..QUIQUE!
La leche de la vaca no te gusta
Hace 7 años



2 comentarios:
Hay cierto parecido entre el nombre del personaje con el de Ronald Wesley o sólo me lo parece a mí? Y Herminia... bueno bueno, me gusta cómo va esto. Pobre Naldo, qué inocente, no sabe que todos hemos copiado alguna vez? Recuerdo mi primer examen de sanación... física sanadora. No copié xo no me faltaron ganas :P
Ohhh que alegría conocer a Naldo. Sólo nos falta Quique y que comience el triángulo amoroso! :P
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